La plataforma que opera una red de franquicias de estética en Uruguay. La diseñé, la construí y la opero: la usan recepción, ventas, profesionales y administración en cada sede.
La red vendía por WhatsApp e Instagram, agendaba en una herramienta, cobraba membresías en otra y llevaba comisiones y facturación en planillas. Cada sede trabajaba un poco distinto y nadie veía el negocio entero.
GrowBooker junta todo eso en un solo lugar: el lead entra por Meta, se asigna a un vendedor, avanza por el embudo, agenda, compra y se factura, y la dirección ve cuánto vendió cada campaña.
Lo construí con agentes de IA y un proceso con especificación, tests y revisión en cada cambio.
Cada área tiene su lugar: recepción agenda, ventas cobra, las profesionales ven sus citas y administración cierra la caja.
WhatsApp, Instagram y Messenger llegan a una sola bandeja con la API oficial de Meta, como Tech Provider verificado. El agente de IA no es un bot aparte: es un usuario de Ventas que toma leads, agenda y cobra por la misma API que usa el equipo.
Los mensajes y formularios entran por Meta. GrowBooker los reparte entre vendedores, los mueve por el embudo y le avisa a cada sistema lo que necesita saber.
Lo que se factura vuelve a la campaña que trajo a cada contacto. Así la dirección ve el retorno real de cada peso invertido en publicidad.
Las capturas son de la demo de GrowBooker, con datos ficticios.
Una PWA para las clientas de la red, publicada en el dominio de la marca: reservas, membresías y avisos push al celular.
Claves por aplicación, para que otro equipo construya su propia app sobre los datos de GrowBooker sin tocar el sistema.
Servidor Linux propio con Docker: producción, entornos de prueba por persona, backups diarios y migraciones de base de datos sin cortes.
Un glosario del negocio y 83 decisiones de arquitectura escritas, para que personas y agentes de IA trabajen con el mismo contexto.
Cuéntame cómo trabaja hoy tu equipo y vemos qué conviene construir primero.